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Pages tagged Alfredo Ariel Rossi

Alfredo Ariel Rossi

a los doce la poesía lo atrapó de incógnito

autoexiliado en la facultad de ciencias económicas

no logró escapar al ensueño de la musa impía

ella fue quien lo condujo por sinuosos senderos de castillos y dragones

a mitad de camino entre ese infierno y el suelo encontró siempre un pub abierto

sabe que esa penumbra urgente se parece mucho a un borrador que grita

como algunos de sus textos que se desnudan en medios digitales folletos revistas

piensa que la poesía es rock and roll

escribe para la libertad

Rata de Ciudad

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Un prólogo para mí debería ser algo así como un pasar ansioso sobre un tirante de madera. Astillarse la piel de las extremidades. Y seguir corrompiéndose. Hasta el fondo.

Alfredo se presentó ante mí como uno de esos golpes de viento, que te dejan desconcertados. Los primeros días de su estadía en el taller, no se sabía bien si estaba ahí o más allá... traspasando quizá las barreras de esas cuatro paredes, adentrándose en quién sabe qué lectura en reposo de su mesita de luz atiborrada de barcos de papel y autitos.

Sin embargo, logré conocer su estética y su política escritural. Con un tono que al principio parece apesadumbrado y hasta, ya sin pelos en la lengua, quejoso... logra superar ampliamente a Raúl Damonte Botana (o Copi, para los entendidos) en sus alcantarillas del demonio. Porque la apuesta en Rata de Ciudad escapa a los modelos o concepciones que se detienen en la espesura de las formas, en el respeto a rajatabla de los puntos, en las comas, en las mayúsculas suspendidas como reinas y señoras por sobre el resto de la forma compleja de los poemas.

Lo que logra Rata de Ciudad es dar paso a la potencia de la miserable desnudez del sentido. Y no sólo es visible en la ausencia formal, sino también en cada una de esas instintivas imágenes del barrio, de la intimidad del hogar y sus lugares insoportables, del cuerpo (del humano trasvestido en animal) y sus limitaciones, sus deseos ocultos de comerse la carroña que lo convoca a la mesa a la misma hora, en el mismo lugar.

Este libro es otra forma de encontrarse con un Alfredo santafesino, que escapa a los modos clásicos de concebir la existencia humana, porque puede sobrepasarlos ampliamente.

Ivana Galetti